Otro 2

A la muerte de su padre en Britannia, Constantino es proclamado emperador por sus tropas, iniciando una carrera política y nulitar que transformará para siempre el destino del Imperio romano. En un mundo desgarrado por rivalidades de la tetrarquía diseñada por Diodeciano, el joven augusto deberá abrirse paso entre alianzas efímeras, guerras civiles y traiciones para imponer su autoridad sobre un territorio inmenso y fragmentado. El precio de la unidad será elevado: enemigos derrotados, viejos compañeros sacrificados y miembros de su propia familia convertidos en de una lógica de gobierno que no admite obstáculos. La culminación de toda esa transformación será el Concilio de Nicea, convocado y presidido por un emperador que aún no ha recibido el bautismo, pero que ya interviene decisivamente en definición de la ortodoxia cristiana.

Entre la realidad histórica y la construcción del mito, Rehén sí mismo explora la figura compleja y contradictoria de Constantino l: conquistador y legislador, visionario y verdugo, fundador de una y nueva era y prisionero de la imagen que él mismo forjó para la posteridad.

Una novela sobre el poder absoluto, la manipulación de los símbolos y el nacimiento de un mundo cuyas consecuencias aún perduran.